Cada día vemos nuevos pacientes afectados por uno o más trastornos del oído interno (tinnitus, sordera neurosensorial, vértigo u otros trastornos del equilibrio, o con un diagnóstico anterior de enfermedad de Meniere tpica, pero todavía sin un tratamiento que les dea satisfaccion . En la mayoría de nuestros pacientes el hidrops puede ser directamente reconocido ya escuchando a la historia clínica del paciente cuando el problema se describe como variable y no constante. Esta situación no puede ser debida a un daño permanente, que sólo puede producir, obviamente, un síntoma permanente. Pero tambien en caso de un acufeno siempre en el mismo nivel o de una sordera permanente no podemos diagnosticar un daño permanente o excluir una reversibilidad con el tratamiento adecuado.
El éxito del tratamiento especial que hemos concebido, que es el resultado de muchos años de intensa investigación clínica interdisciplinaria, está principalmente vinculado al estado funcional del oido de cada paciente, que no puede evaluarse sin ejecutar pruebas de diagnóstico especiales ademas de los tradicionales. La peculiar situación psicológica de cada paciente deben ser tomada en cuenta porque el estrés psicológico es a menudo un factor principal para el desarrollo del hidrops y las recurrencias.
La producción del tinnitus o de una sordera neurosensorial, de vértigo o mareos o trastornos de equilibrio puede ser, básicamente, la expresión de uno o más entre tres diferentes mecanismos patológicos:
1. Exceso de fluidos en el oído interno (hidrops);
2. Daños permanentes de las células cocleares;
3. Trastornos de los nervios acustico y vestibular.
Sólo en el primer caso de tres (hidrops) hay un tratamiento eficaz, pero, afortunadamente, esta es la situación por lo menos el 70% de los pacientes. Esta situación es ampliamente subestimada porque sin buscar a una completa evaluación funcional de todo el laberinto y escuchar atentamente la historia del paciente, el otorrinolaringólogo, en general la reconoce solo en caso de Meniere "tipica" con todos los sintomas, asi que el diagnóstico más frecuente que los pacientes generalmente reciben es que hay un "hipotético" (pero nunca muestrable) daño permanente de las células o los nervios. La "lógica" consecuencia es que la mejor sugerencia que el paciente recibe, con frecuencia, es ... "No hay nada que hacer!"
Cuando nos encontramos en frente de una enfermedad de Meniere "típica", podemos desminuir siempre la frecuencia y la intensidad de las crisis recurrentes de vértigo rotatorio, tan bien como parar la evolución de la sordera (que puede ser a menudo desminuida, parcialmente o totalmente) y quitar la sensación de plenitud y de presión en el oído (un síntoma típico del hydrops). No hay alguna necesidad, y hasta este momento, nunca la hemos tenida para más que mil de pacientes con una enfermedad de Meniere que hemos tratado, de cortar el nervio vestibular o de destruir el laberinto con medicamentos ototoxicos, incluso si ésas son hoy las maneras mas propuestas para prevenir nuevas crisis. El éxito con el zumbido en la enfermedad de Meniere, solo por medio del tratamiento contra los hydrops, es generalmente alto, pero menos previsible, porque el depende del estado funcional actual de las células cocleares, que "pueden" (no es la regla) ser dañadas parcialmente pero permanentemente después de muchos años de crisis recurrentes.
La evaluación funcional incluye siempre pruebas de diagnostico especiales, como el estudio de la actividad de las células cocleares (otoemisiones acusticas), y los potenciales evocados auditivos, para estudiar el nervio.
De hecho, también cuando las pruebas de diagnóstico no muestran directamente la presencia del hydrops, o aún si hay un fuerte suspecto clínico de un daño permanente irrecuperable, podríamos alcanzar a menudo mejorias significativas. El estado real y actual del oido interno podría, de hecho ser mejor lo que es demostrado por las pruebas. En caso de zumbido o de sordera, en ejemplo, las células cocleares pueden ser intactas, aún si "no están trabajando bastante", por causa del hydrops, y ésto podría conducirnos a una "falsa ausencia de la respuesta" en las pruebas funcionales específicas.
El tratamiento por su mismo, es también un medio particular de alcanzar una diagnosis completa. Aún cuando el éxito inicial es solo parcial o provisional habremos demostrado, en cualquier caso, la reversibilidad de la disfunción, y ésta es la primera meta de nuestro protocolo.
En caso de falta, sera siempre todavía posible, después de una estrategia de diagnóstico completa y particular que identifique los mecanismos subyacentes del zumbido, de la sordera o de otros desórdenes del oido interno, todavía, ocuparse de cada problema (cuando la disfunción no es, de hecho, totalmente reversible) por medio de otros métodos (como, por ejemplo, el TRT - Tinntus Retraining Therapy o la rehabilitación vestibular, que se debe tomar en cuenta cuando un desorden del equilibrio es causado por un daño permanente de los receptores laberinticos).
El tratamiento concebido hace mucho tiempo por el Doctor La Torre contre el hydrops se basa principalmente en la regulación de la producción de la hormona antidiurética. El tratamiento no tiene algun efecto secundario y es ya experimentado con miles de pacientes desde el 1998.
¿Pero, cómo es realizado este tratamiento? Se basa en tres diversos metodos terapéuticos:
- Sobrecarga de líquidos (agua), que debe ser asociada a una dieta especial (que no tiene nada que ver con la dieta hiposodica sugerida tradicionalmente para la enfermedad de Meniere) concebida por el Dr. La Torre, y utilizada con éxito desde 1998 para prevenir las crisis recurrentes de la enfermedad de Meniere. ¿Por qué eso? ¡Porque el agua es el único antagonista de la hormona antidiurético hoy disponible !
- Tratamiento intravenoso con un diurético osmótico y esteroides (sin cualquier riesgo para los efectos secundarios). Los esteroides, si se asocian a una sobrecarga del agua, no causan una retención idrica. En el contrario, hacen subir la diuresis porque disminuen la liberación de la hormona antidiurética.
- Tratamiento farmacologico para reducir el estres por medio de farmacos activos sobre el sistema nervioso central. El estres es uno de los factores principales que estimulan la produccion de ADH y luego el exceso de liquidos laberinticos.